Ha llovido mucho desde aquellos polos de Steffi Graf o la falda plisada de Arancha Sánchez-Vicario. Serena Williams nos dejó de piedra embutiéndose en un body minúsculo de látex.Kournikova se saltó los formalismos y compitió en mallas y top, ombligo al aire. Y otro año, los escotazos de top models de las canchas como Kirilenko o Ivanovic dominaron las pistas y las páginas de los diarios deportivos. Las heroínas del tenis han lucido conjuntos discretos, clásicos e impolutos (como mandan los cánones en Wimbledon), elásticos, saltarines, porosos o tan ceñidos a la piel como los trajes de los nadadores. Todo vale. Nike vela por el estilismo de Sharapova (en la foto de arriba) y Adidas se encarga de la impactante imagen de Wozniacki. Ambas firmas son las favoritas de las tenistas más esculturales de la WTA y estos son sus nuevos uniformes de batalla.
Por Lorenzo Miguel - Tendencias As.com













