10.8.07

Tres Años sin el Pato

José Omar Pastoriza
Fecha de Nacimiento: 23 de mayo de 1942
Lugar: Rosario, Santa Fe, Argentina
Fecha de Muerte: 2 de agosto de 2004
Lugar: Ciudad de Buenos Aires, Argentina (Ataque cardíaco)
Nacionalidad: argentina

Un grande del futbol... gano las grandes en la cancha como jugador de personalidad y como entrenador paternal. Ahora que tanto se habla de la "Vino Tinto" muchos olvidan (o no saben) que el fue el primer entrenador de nivel que tuvo esa seleccion por la que nadie daba nada y tambien el primero que les dio el tan importante A U T O R E S P E T O... con sus parrillas, sus reuniones, las conversaciones uno a uno con los muchachos.. nos dejo antes de tiempo, somos solidarios con lo publicado en el Boletin [NoticiasRojas] Las Ñuses(r) jueves 2 de Agosto de 2007 a quien a continuacion transcribimos:


Tres años sin Pastoriza
Un nuevo aniversario del día en que el Pato se convirtió en leyenda


EL RECUERDO DEL PATO PASTORIZA SE AGIGANTA.

Por PABLO VIGNOLA

Hace tres años, en la madrugada del 2 de agosto de 2004, una noticia enluteció los festejos por los cien años de Independiente. Una de las figuras más emblemáticas de su historia, le pegaba, con su adiós imprevisto, un duro golpe al corazón de la familia roja y de todo el ambiente futbolístico que se entristeció por su muerte.
A menudo se escucha decir de todo el aquel que fallece: "era una buena persona". No es así, seguro que no. Pero esta frase que comúnmente surge con una dosis grande de nostalgia entre los que seguimos respirando en este mundo, no es otra cosa que una muestra de rebeldía contra la sensación de injusticia con que nos salpica la muerte cuando nos toca de cerca.
José Omar Pastoriza dejó una herencia multimillonaria en afecto. Todo aquel que compartió, más cerca o más lejos, su círculo íntimo o profesional, conoció el reglamento de vida de un hombre apasionado por el fútbol, devoto de sus amigos y con todos los sentidos despiertos para disfrutar los placeres que lo cautivaron en la vida.
Hace tres años el Pato "fundió biela". Con esa frase recibió a la muerte en la cama donde estaba soñando el Independiente que contaba los días antes del inicio de una nueva ilusión. "Me gusta el escolaso, el faso, la joda y todo lo que esté permitido", decía rompiendo el molde de la solemnidad con que la mayoría se expone públicamente. En medio de uno de sus últimos reportajes, en el verano de 2004 cuando Independiente realizaba la pretemporada en Mar del Plata, interrumpió la charla para atender su celular y arreglar a viva voz el encuentro con un amigo: "A las 12 en la sala especial del casino".
Tampoco escondía su pasión por las carreras de caballos. Y, en su afición por el juego, no dudaba en apostar a mano de Independiente sin importarle la dificultad del rival. Pasión extra que apuntalaba su voz de aliento para cada uno de los grupos que comandó.
Desde su época en Mónaco, la ruleta, el paño y las fichas aceleraron su ritmo cardíaco. Así fue que recorrió los casinos del mundo. Una noche, en Las Vegas, junto a un grupo de amigos, perdió una de las apuestas más grandes de su vida: debía dejar de fumar de un día para el otro, pero no pudo con un hábito que debilitó su corazón.
Y fue justamente ese corazón, lo que más grande tenía, el que interrumpió su camino. Pastoriza se lo había abierto a todos los que consideró o respetó. Siempre tuvo una mano tendida para amigos, ex compañeros o jugadores. Sus compañeros de equipo o sus dirigidos, sabían que podían contar con la solidaridad del Pato. Y es que Pastoriza tenía a la solidaridad como una parte misma de su esencia.
Hace tres años, con su muerte, Pastoriza dejó un espacio vacío, de esos que no se pueden llenar. Dejó una huella imborrable. Quedan sus historias, sus anécdotas. El fútbol lo extraña. El barrio, su gente, sus afectos y los duendes que iluminan a quienes profesan la amistad por sobre todas las cosas, también.

CIRRINCIONE
"CADA DIA LO EXTRAÑO MAS"

En el estadio José Omar Pastoriza, el plantel de Real Arroyo Seco ya se prepara para el debut del 19 de agosto por el torneo Argentino A. El técnico de ese equipo es Horacio Cirrincione, escudero del Pato durante toda su carrera como técnico; y fue hasta el último día, cuando cumplía funciones de ayudante de campo junto al amigo que le daba los últimos retoques al Independiente que se preparaba para arrancar el Apertura 2004.

"Todavía no lo puedo creer -dice Cirrincione- me levanto todas las mañanas y me cuesta aceptar que el hombre no está más. Lo extraño mucho, cada día más, por todo lo que significó como persona, como tipo, como amigo".
En su homenaje permanente, Cirri pretende que sus equipos lleven el sello del Pato: "Siempre voy a ser fiel al estilo que compartimos durante toda la vida. Quiero equipos agresivos, protagonistas, que vayan al frente, como siempre pregonó Pastoriza. Ojalá podemos, en tributo a su figura, hacer una buena campaña con Real Arroyo Seco. Dar la vuelta olímpica, en un estadio que lleva su nombre, será el mejor homenaje"
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